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Lorenzo Silva, Premio Planeta 2012, y Mara Torres, finalista

Artur Mas, Ignacio Wert y José Manuel Lara presidieron anoche la ceremonia de entrega del galardón

Lorenzo Silva ha obtenido el Premio Planeta 2012 con la novela La marca del meridiano, y Mara Torres ha resultado finalista con La vida imaginaria. La cena literaria que proclamó a los ganadores se celebró anoche en el Palau de Congressos de Catalunya y fue presidida por el President de la Generalitat de Catalunya, Artur Mas, por el ministro de Educación, Cultura y Deporte, Ignacio Wert, y por el Presidente del Grupo Planeta, José Manuel Lara.

En la velada se dieron cita casi un centenar de escritores de las distintas editoriales del Grupo, así como una nutrida representación de otras personalidades del mundo cultural, empresarial, político y social, tanto de Barcelona como del resto de España.

'Absolución' (Luis Landero)

Cruz de navajas

Una reyerta callejera, clave en «Absolución», la nueva obra de Landero

La narrativa de Luis Landero (Alburquerque, Badajoz, 1948) se caracteriza, desde aquella deslumbrante primera novela, «Juegos de la edad tardía» (1989), por su cuidado estilo clásico de la prosa, un matizado retrato moral de los personajes y el acierto de unos argumentos que combinan drama e ironía, humor y patetismo como fórmula alternativa al realismo convencional. Se trata de una opción que sitúa a esta literatura en una original independencia creativa, al margen su autor de modas estéticas o pasajeras innovaciones. Con «Absolución» encontramos la reafirmación en una trama reflexiva y simbólica, centrada en las tendencias autojustificativas del ser humano, anhelante de un sentido lógico para su vida. Lino, el treintañero protagonista de la novela, lleva una plácida existencia repleta de una tediosa autosatisfacción personal. Pero esa situación cambia el día que se ve envuelto en una riña callejera, mediando a favor de una mujer maltratada. Este incidente, que va jalonando todo el desarrollo de la historia, le lleva a una reconsideración de su vida, entrando en un intenso revisionismo interior de imprevisibles consecuencias.

Entrevista con Belén Gopegui. Un diálogo sobre el poder

Belén Gopegui desgrana, en esta entrevista de Anne-Laure Bonvalot, el concepto de poder, tanto en el panorama de la literatura española actual como en su propia obra narrativa y en sus guiones cinematográficos, donde el poder se muestra “como una fuerza imparable capaz de corromper el corazón más puro", que “atraviesa nuestros sueños y nuestro lenguaje”

- El análisis del poder en todos sus aspectos es uno de los pilares de tu escritura. En unas ocasiones ese poder está encarnado en figuras en clave que el lector puede reconocer, aunque estén ficcionalizadas. En otras, muestras ese poder en su ausencia omnipresente, en su invisibilidad paradigmática. ¿Por qué esa centralidad de la noción de poder en tu obra? Por ejemplo, ¿por qué elegiste en tu última novela explorar los bastidores del poder, su envés más privado, casi doméstico?

- Poder, escribí en alguna de mis novelas, es un verbo que acompaña a otros. Poder hacer, poder saltar, bailar, elegir, poder calmarse, poder recordar, poder promulgar leyes, poder velar por su cumplimiento. La literatura cuenta dos cosas: cómo sobrellevar la impotencia, y cómo afrontar el poder, si bien la primera está muchísimo más tratada que la segunda. Esta desproporción es lógica pero creo que exagerada. Hay muy pocos textos que aborden sin sentimentalismo, sin un falso romanticismo exculpatorio, existencial, el poder que se ejerce sobre las vidas ajenas. En ese poder no cabe hablar de dos esferas autónomas, la pública y la privada, sino de una sola figura, un solo planeta o un solo cuerpo. En La conquista del aire, por ejemplo, se cuenta cómo el ascenso social de Carlos, Marta y Santiago, y las elecciones que ellos toman para lograr ese ascenso, repercuten en la vida de personas en posición más débil, Esteban, Rodrigo. Me interesa particularmente explorar el poder desde la narración porque frente a todo lo ingobernable, lo injusto, lo azaroso, lo perfecto también que hay en la vida, hay además una pequeña dimensión que depende de elecciones tomadas en común, y la literatura no debería abandonarla.

Mario Vargas Llosa ganó la primera edición del Premio Internacional Carlos Fuentes

“Debemos defender al idioma español”

Como si el Nobel de Literatura hubiera destapado la vía del reconocimiento a su obra, el autor peruano fue reconocido por el jurado “por la contribución que desde el español ha hecho para el enriquecimiento del patrimonio de la humanidad”

El tiempo quizá sea un poco cruel y despiadado. Pero el futuro, a veces, conjuga el asombro y eclipsa tendencias que parecían irreversibles. En un pasado no tan lejano, Mario Vargas Llosa, se decía, estaba condenado a ser “eterno candidato” al Premio Nobel de Literatura. Hace dos años, cuando acaso estaba resignado a ese veredicto cristalizado por el sentido común, supuestamente irrevocable, lo ganó. Luego del gran batacazo, la convicción juvenil de que “escribir es lo único realmente apasionante que existe” siguió en pie: el trayecto, lejos de finalizar, se prolongaba en más proyectos ensayísticos y narrativos. Aunque tal vez el factor sorpresa quedó sumergido en un estado de progresiva disolución. Y sin embargo, en el escenario del Palacio de Bellas Artes mexicano, el director de la Real Academia Española (RAE), José Manuel Blecua, declaró ayer que el escritor peruano obtuvo el Premio Internacional Carlos Fuentes a la Creación Literaria en Idioma Español, dotado con 250 mil dólares, “por la contribución que desde el español ha hecho para el enriquecimiento del patrimonio de la humanidad”, según establece el acta del jurado leída durante el anuncio de la primera edición de este galardón –instaurado en honor al autor de La región más transparente tras su repentina muerte en mayo pasado–, otorgado por el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes mexicano (Conaculta).

Recibe Kalu Tatyisavi el Premio Nezahualcóyotl de Literatura en Lenguas Mexicanas 2012

La ceremonia de premiación al escritor en lengua ñuu savi (mixteco) se efectuó en la sala Manuel M. Ponce del Palacio de Bellas Artes

México es un país privilegiado a nivel latinoamericano por ser el que cuenta con más lenguas originarias. Ojalá persista y podamos seguir escuchando la diversidad de voces, ojalá continué el murmullo del hombre perteneciente a la comunidad y que se hace grande cuando presta servicio hacia los demás. Ese es el intento de la poesía ñuu savi (mixteco), expresó Kalu Tatyisavi, ganador del Premio Nezahualcóyotl de Literatura en Lenguas Mexicanas 2012 por su obra Tzin tzun tzan.

El mediodía de este domingo 14 de octubre, en la sala Manuel M. Ponce, se realizó la ceremonia de premiación del reconocimiento convocado por el Conaculta a través de la Dirección General de Culturas Populares, en el que Miriam Morales, directora general de Culturas Populares, en representación de Consuelo Sáizar, presidenta del Conaculta, hizo entrega al escritor y poeta del diploma que lo designa como ganador.

Confluencias (José Lezama Lima)

Las sombras de Lezama Lima

La editorial Confluencias publica el ensayo homónimo del autor de Paradiso. Un texto híbrido, considerado el mejor acercamiento a su poética, en el que el autor despliega toda la sensualidad de su prosa; palabra en boca de otro mundo

Las imágenes que se conservan de los últimos días de Lezama Lima engrandecen todavía más la leyenda. En ellas aparece el escritor enroscado definitivamente en su biblioteca, en su dragón, viajero universal de sí mismo. Aparece hinchado como un pez globo, entre la era imaginaria de los espíritus y de los marfiles. Viéndole así, en esa época, resulta difícil imaginarle en un coche camino hacia alguna sala de La Habana, con un manuscrito debajo del brazo, dispuesto a la palabra hablada. El texto Confluencias, escrito, en principio, para una conferencia, es una auténtica rareza compiladora en su obra, pura mitología Lezama Lima, y no sólo por la poca frecuencia con la que el escritor interrumpía sus raptos para salir a la calle, sino por el momento de su bibliografía, que hace de la pieza una síntesis arrolladora de las preocupaciones estéticas, literarias e, incluso, de la propia vida del poeta.

Mi amor en vano (Soledad Puértolas)

A Polo

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La primera vez que Violeta se detuvo en medio de las escaleras, yo subía y ella bajaba. Se apartó un momento para dejarme pasar, siguió con los ojos los movimientos de mis muletas, como asegurándose de que no me iba a caer, y finalmente me dijo que vivía en el quinto izquierda. No le gustaba tener que esperar a que el ascensor llegara hasta su piso, siempre había alguien que se lo quitaba en el camino y eso la ponía nerviosa, así que se lanzaba escaleras abajo al menor inconveniente. Violeta me dio esas informaciones y siguió hacia abajo.

Cada vez que coincidía con ella por las escaleras, se detenía un momento y me contaba algo. Cosas de su familia, como si yo le hubiera pedido que lo hiciera o como si creyera que, en mi condición de nuevo vecino de la casa, yo tuviera necesidad de recabar datos sobre los otros, los vecinos de siempre y todos los que habían llegado antes que yo.